Remolinos

Por: Enrique Taboada

Me dieron el regalo prometido, una pequeña caja de plástico donde antes se guardaba los cartuchos del pequeño Nintendo 64… algunos lo hacen por curiosidad, otros por la tentación, otros para aliviar el dolor. Se llama marihuana y sí,  la probé.

El contacto con la marihuana en estos tiempos es de lo más normal, hablamos de una substancia de las más baratas y fáciles de conseguir, mi primer contacto fue en un concierto de bandas en Puebla, observaba como niños de quince años lograban manipularla con tal perfección que en menos de 5 min ya se ponían pachecos, todo esto  mientras en el escenario DLD tocaba sus melodías.

Entonces descubrí que el consumo de cannabis era normal, en alguna ocasión, durante la madrugada, en un bar poblano, pasó un chico en su bicicleta ofreciendo aquel ramillete de flor de tan buenos aires, la he visto pasar por escuelas, en canciones y hasta existen bandas de Ska como Mostska que hacen referencias a esta mujer no tan noble.

Deshice un cigarro, cuidadosamente coloque la hierba, me asegure de no tirar nada, encendí un cerillo y aspire hasta llenar mis pulmones de humo, después lo saque, el humo era diferente, hacia espirales formas y figuras que tardaban en disiparse, recuerdo el olor, era penetrante, muy apestoso, seguía fumando, tirado en mi cama con las luces apagadas.

Foto: Flickr.com/Marc Fuyà
Foto: Flickr.com/Marc Fuyà

«Gira el sol, gira el mundo, gira Dios energía misteriosa, resplandor” soda estéreo sonaba en mi habitación, quizás fue una de las mejores canciones que he escuchado en mi vida, y es que la música con la mota es una buena idea, para muchos la marihuana como yesca les coloca en un estado de conciencia superior, para mi solo fue un pasón, algo que es de lo más normal y no da tanta satisfacción, esa noche lo que quedaba era una risita.

Me duermo, la marihuana no me hizo más creativo, ni superpoderoso, la sociedad suele normalmente poner como malo a aquello que genera un poco de placer y olvido voluntario, esta fue mi historia con la marihuana y apuesto que muchos hemos tenido un acercamiento a estas y lo seguiremos teniendo, algunos les hace daño fumar y terminan, pero al final nada es bueno ni malo, solo esta una cuestión moral y ética.

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