Altar de muertos

Por: Brenda Zamora De Los Santos

La muerte no nos roba los seres amados.

Al contrario nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo.

 La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.

Francois Mauriac

La muerte: un personaje, un motivo de culto, festejo y jocosidad en nuestro México. El culto a los muertos ha estado presente, casi desde siempre en diferentes culturas y en nuestro continente no ha sido la excepción, sin embargo, es en México donde se la da un sentido diferente, un sentido que va más allá del pesar y el significado que normalmente se le da a este hecho natural de la vida. México se pinta de colores vivos, no solo en casas, calles y panteones, también en su gente, la música suena por todo lo alto y los fogones se prenden para dar paso a los platillos típicos de esta época, desde los más deliciosos dulces hasta los más exquisitos moles y guisados.

Una de las festividades más importantes desde la época prehispánica, gracias a que la muerte ha sido ya un personaje omnipresente en la vida diaria, en el arte, en los cuentos y leyendas, porque desde entonces ya se concebía como algo digno de convivir en todas las manifestaciones, en todas las reflexiones, ceremonias y hasta rituales que se ofrecían a aquella que se encarga de encaminarnos al otro lado y es entonces que se ha elegido erigir en su honor la máxima representación de esta festividad: El altar de muertos u ofrenda, que ha sido tan importante dentro de la cultura mexicana que es protegida por la UNESSCO y es considerada Patrimonio de la Humanidad.

Procesión Tamalista 2014 Foto: Leo Herrera
Procesión Tamalista 2014 Foto: Leo Herrera

Las tradiciones que se llevan a cabo hasta nuestros días, son una combinación de las creencias de nuestras raíces prehispánicas y la época colonial, ya que la evangelización cristiana tuvo que ceder ante la fuerza que aun poseían las creencias y costumbres indígenas, dando así a lugar a un catolicismo que mezcla debidamente ambas partes.

Como ya se ha mencionado el Altar de muertos es un elemento fundamental ya que se tiene la creencia de que el espíritu del difunto regresa para traer consuelo a su familia por la perdida y “convive” ese día con ellos.

Los altares más comunes son los de dos pisos que representan el cielo y la tierra, conforme las creencias y deseos se van añadiendo pisos, cada uno con un significado propio, por ejemplo, el altar de 7 pisos en los cuales se simbolizan los pasos para alcanzar el cielo y poder descansar en paz y es este último el que se considera mucho más tradicional.

En el primer nivel se coloca una imagen religiosa a la cual sea devota la familia, el segundo se destina a las almas del purgatorio, en el tercer nivel se coloca la sal, se dice que para purificar a las almas que se encuentran en el purgatorio, en el cuarto, como no puede faltar, se encuentra uno de los elementos más importantes dentro de la ofrenda, el pan, que se ofrece a las almas que por ahí transitan, en el quinto se colocan, los alimentos y frutas que fueron preferidas del difunto, en el sexto nivel se colocan las fotografías de los difuntos a quienes se dedica la ofrenda, por último en el séptimo nivel se coloca una cruz formada por frutas o semillas.

También existen elementos que deben estar presentes en toda ofrenda ya que son representativos:

  • La imagen del o de los difuntos

  • Imagen de las ánimas del purgatorio

  • Copa e incienso

  • Cruz

  • Velas

  • Veladoras o cirios

  • Papel picado,

  • Agua

  • Flores

  • Bebidas alcohólicas

  • Pan

  • Calaveritas de azúcar

  • Comida que era del agrado del difunto.

Y es en todos estos elementos y en la celebración misma, donde nos damos cuenta del verdadero significado que tiene la muerte para México, no como una falta de decoro o respeto, sino como una invitación de convivencia, entendiendo que los que se han ido, algún día han de recibirnos y que seremos nosotros después a quienes han de ofrecernos regresar, para ir hasta el altar de muertos y pasar nuevamente por el proceso de renacer, de convivir nuevamente con toda esa gente que nos espera aquí.

Ya que uno de los principales y más icónicos elementos es el pan, ¿por qué no hacerlo más especial este año? Anímate a hacerlo en casa aquí te decimos como.

Ingredientes:

3tz de harina de trigo

150gr de azúcar

90gr de mantequilla

2 huevos

200ml leche

Ralladura o jugo de naranja o (agua de azahar)

15gr de levadura seca instantánea

Realizar un fermento: entibiar un poco de leche y en ella mezclar la levadura con un poco de azúcar, dejar reposar en un lugar calido.

Cernir la harina y volcarla en la mesa de trabajo, realizar un volcán y en medio agregar el azúcar, sal (una pizca), mantequilla y trabajar un poco con las manos.

Agregar los huevos, continuar trabajando, posteriormente agregar poco a poco la leche, como vaya siendo necesario, ya que la masa se puede secar conforme la trabajamos, entonces será momento de agregar otro poco de leche, además agregar la ralladura de naranja y vainilla o agua de azahar, continuar trabajando la masa hasta que todos esté perfectamente integrado.

Extender un poco la masa y sobre ella agregar la mezcla del fermento, trabajar hasta lograr la uniformidad, puede que la masa después de agregar el fermento se torne muy humeda, pero siga trabajando la masa, sin agregar volver a agregar harina.

Una vez que tenga la masa lista, hacer bollitos del tamaño que se desee y formar los “huesitos” con la misma masa, dejar fermentar un poco, colocando un paño húmedo encima.

Llevar al horno a 180°C de 20 a 30 min.

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