Las Mujeres y la Promoción de la Cultura

Por: Isolda Dosamantes

Hablar de la participación de mujeres en diferentes ámbitos es un tema arduo. Hace dos décadas me interesaba saber la participación de mujeres en la política, quería medir cuántas mujeres estaban empadronadas para poder votar y comparar con los padrones de los partidos políticos, conseguí algunos datos que quizá anden por algún rincón de la casa de mis padres, de cualquier manera están perdidos, la información la recopilé en esos discos blandos, en unas computadoras enormes que llenaban con dos o tres máquinas un salón de la universidad. Sin embargo, a pesar de los años la participación de la mujer en diversos ámbitos se ha mantenido reducida pese a los esfuerzos realizados por grandes luchadoras sociales, políticas, escritoras, mujeres líderes del cambio; al menos eso se percibe en la cotidianidad.

Foto: Daniel Osorio
Foto: Daniel Osorio

Los roles de las mujeres son muchos y hablar de las mujeres en la promoción cultura no dista mucho de otros ámbitos, la misoginia (ejercida por ambos sexos) se encuentra, como se dice, a la orden del día, por ello es tan importante que las luchas por los derechos de las mujeres continúen vigentes, que exista un Museo de la Mujer, encuentros de escritoras, asociaciones que organicen pláticas para el mejor desarrollo de las mujeres, incluyendo temas diversos.

En la historia siempre han existido mujeres que ejercen su lucha desde diferentes trincheras, e intervienen en la construcción diaria de la cultura,  unas de ellas, que pasan desapercibidas, son las abuelas y madres que, entre sus ocupaciones diarias de oficinistas, meseras, asistentes, tenderas, jefas, amas de casa, se dan tiempo para llevar a los niños a diversas actividades culturales, títeres, teatro, danza música, ellas están sin el membrete, generando un cambio y promoviendo la cultura entre lo que se ha venido llamando, nuestro futuro, los niños.

Ahora bien, después de ellas, los más arduos trabajadores en la promoción de la cultura, al menos en este país son los propios artistas, hombres y mujeres, así vemos al actor, director y promotor de teatro, organizando la obra, promoviéndola en las redes sociales y si le da tiempo pegando carteles, lo mismo sucede con los pintores, escultores, escritores, músicos, bailarines, y lectores.

Es una lucha diaria que debería estar dirigida, organizada y ejecutada por las instituciones, por ello reciben un salario; la realidad nos lleva a observar que son los propios artistas los que promueven sus obras, e incluso se convierten en administradores para poder influir en la promoción y formación de creadores, también vemos que los espacios se reducen en torno a las mujeres, a pesar de ello, participan en esta lucha y promueven su trabajo.

En el ámbito literario y específicamente en poesía pienso en Maricruz Patiño, Ernestina Yépez, Elizabeth Algravez, Citlalli H.Xochitotzin Ortega, que han combinado su trabajo creativo con la promoción de la cultura en sus estados, también podemos encontrar a Leticia Luna, Eurídice Román de Dios, Marisa Trejo Sirvent, Socoro Trejo Sirvent, Mónica González Velàzquez, Alba Tzuyiki Fores Romero, quienes desde su propio trabajo creativo y a través de diversas gestiones promueven proyectos culturales independientes, realmente sólo pongo ejemplos, seguramente en cada estado del país encontramos a mujeres que hacen el trabajo de ser creadoras y se suman a la promoción de la cultura.

Estas autoras, junto con pintoras, bailarinas, teatreras, cineastas o fotógrafas son agentes de cambio, su acción creadora, la suman a la promoción y accedemos a sus obras gracias a ellas, a sus esfuerzos diarios para darse el tiempo de organizar, gestionar, promover. Ojalá tuviéramos en México más acción por parte de las instituciones encargadas de la cultura, para que nuestros creadoras artísticas tuvieran más tiempo de dedicarse a la creación (aprovechando que ya vienen los reyes: guarderías para sus hijos, servicios de salud, oportunidades para exponer, presentarse en otras ciudades, compra de obra, funciones, publicaciones y un lago etcétera que es más amplio, no sólo para las mujeres, sino para los creadores artísticos en general).

* Isolda Dosamantes (Tlaxcala, 1969). Poeta y académica. Ha publicado Apuntes de Viaje, México, PRAXIS; Un Grito en el Arca, Casa Lamm, 2010; Paisaje Sobre la Seda, México, Verso Destierro; Halo del alba, Gótico Florido, Altura Lustral. Utopías de Olvido y el libro Bacalar Sueño de Agua junto con la narradora Victoria Santillana. Q. Roo., México; 1995. Desde 2013 es Directora del Proyecto Cultural Independiente Galería Casa de la Nube, donde ha expuesto a más de 30 artistas plásticos, presentado libros, espectáculos poéticos musicales y realizado tres encuentros de poetas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s