La función de los dispositivos de control social en las prácticas educativas y la necesidad de una educación critica

Por: Cristopher Mejía Rosas.

La importancia de cuestionar el control social inmerso en las prácticas educativas radica en la escaza atención científica prestada a la función que desempeña la institución escolar como un ente determinante en la formación política e ideológica de los individuos en formación. En la actualidad el estudio de las prácticas escolares ha tenido un largo trayecto teórico, en donde la relevancia que tiene Henry Giroux, (1983; 103) se encuentra al identificar la producción y transmisión de ideologías mediante “prácticas sociales particulares organizadas alrededor de sistemas sociales específicos, con acceso a varios grados de tecnología sofisticada”, esclareciendo de tal manera, el impacto de los avances tecnológicos y científicos sobre las prácticas coercitivas escolares dada la relación fundamental de la construcción ideológica de los individuos, la cultura y la escuela como institución reproductora.

Por otra parte, el término que encaja perfectamente en la descripción del fenómeno está presente en el modelo Foucaultiano, pues de este se desprenden determinadas características desarrolladas en el concepto de  dispositivo, concebido como una serie de prácticas sociales que funcionan a través de la vigilancia continua. Uno de los espacios donde esto se observa, es la escuela, que mediante su aplicación en la formación de los individuos, determina las relaciones de poder inmersas en la sociedad.

El modelo teórico desarrollado por Michel Foucault posee características importantes expresadas en el funcionamiento del panóptico, en donde se aplica la disciplina, tal como lo describe en Vigilar y Castigar, esta funciona como la “técnica específica de un poder que se da a los individuos, a la vez como objetos y como instrumentos de su ejercicio, es un poder modesto, suspicaz, que funciona según el modelo de una economía calculada pero permanente” (Foucault, 1975; 175).

La disciplina escolar juega un papel importante, no solo en la formación escolar, sino también impacta en la formación política y social, dado que a través de ella se moldean las aptitudes humanas hacía la obediencia de las normas vigentes en el interior de un Estado, de ahí que en la actualidad se notan evidentes las transformaciones de los mecanismos de control social, es decir en las escuelas ya no se encuentran las mismas medidas de castigo del siglo pasado (los metrazos, los jalones de patilla, sin recreo) para aquellos desobedientes, sino al contrario, se ha injertado la competitividad, mediante la recompensa para las aptitudes desarrolladas en la lógica emprendedora.

Foto: Flickr.com/Barbara Gallardo

Es importante señalar que actualmente el planteamiento foucaultiano ha tenido contrastes con otras conceptualizaciones teóricas enfocadas a desarrollar el fenómeno de la dominación escolar y la relación que ésta guarda con el orden político predominante en la sociedad. Particularmente Pierre Bourdieu, cuyo concepto violencia simbólica se refiere al ejercicio del poder de sometimiento en forma carismática y Henry Giroux, quien partiendo de su concepto de resistencia añade profundidad teórica al entendimiento del poder. El cual, además de  ejercerse con la intención de dominar, implica un acto de expresión en la creación cultural y social fuera de la fuerza dominante. De manera que resulta sorprendente subrayar la emergencia de posturas teóricas que ante la descripción de este fenómeno, alertan sobre la necesidad del surgimiento de individuos críticos, capaces de identificar su posición social en ventaja o desventaja  de los otros, logrando despertar principios comunitarios enfocados a la cooperación colectiva que rompan con la lógica de competencia desigual y violenta, transmitida en las prácticas escolares de la actualidad.

La comprensión neoliberal que señala el funcionamiento como organismos meramente neutrales, ha tenido grandes cuestionamientos y limitantes, ante las crisis evidenciadas en la escaza participación ciudadana y social, puediendose inferir los nuevos retos que enfrentan las emergencias teóricas actuales enfocadas al estudio del fenómeno de la dominación escolar, las cuales, además de describir el funcionamiento en que esto se aplica, deberán ocuparse de la construcción de modelos teóricos prácticos que impulsen a los actores involucrados en las prácticas educativas a la reflexión llevada a la práctica cotidiana para la consolidación de libres pensadores conscientes de su condición social y coherentes en la aceptación de los elementos que generan una identidad comunitaria coadyuvando a la solidaridad comunitaria en las nuevas generaciones estudiantiles.

 

 

Bibliografía.

Bourdieu, Pierre. (1997). Capital Cultural, Escuela y Espacio Social. D.F: siglo XXI Editores.

Foucault, Michel. (1975). Vigilar y Castigar. Nacimiento de la Prisión. Buenos Aires: siglo XXI.

Giroux, Henry. (1983). Teoría y Resistencia en Educación. D.F.: Siglo XXI Editores.

 

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