Los que escriben sobre la noche

Por: José Luis Dávila

 

Todos suelen escribir de la noche cayendo en los mismos lugares comunes, algo que personalmente me resulta imbécil. Aunque quizá generalizar no es propio, porque hay, no lo niego, quienes hablan de la noche sin clichés, pero son los menos. Sin embargo, detesto a los romantiquillos de quinto patio, esos seres asquerosos que pretenden pintar a la noche como la dadora de amor y misterio, resonancia de sentimentalismos baratos; esos individuos alienados alienantes que venden palabrería vacua para que otros se deshagan en elogios sin criticidad.

            La noche es una suela gastada que suplica renovación. La han pisoteado tanto que ya no tiene forma, es toda agujeros que se sostienen frágilmente. Una lástima que sea así, porque antes era una fuente de grandes discursos, y no, no me refiero a esa concepción absurda de inspiración, porque la idea de inspiración que puede tener la mayoría tampoco la comparto. Para mí, la inspiración es el proceso creativo que articula pensamiento y acción con fines reflexivos, sirviéndose de la capacidad de decir, ya en prosa, ya en verso. Me refiero, más bien, a que la noche creaba formas para quien se daba a la tarea de, precisamente, reflexionarla. Y no, de nuevo, una reflexión sobre la noche no es atribuirle motivos sosos e invertebrados, porque para eso existen montones de trovadores y bohemios en los bares donde todo aquel que comulgue con el autodrama existencial de un rompimiento amoroso o la hipócrita depresión por no conseguir las necedades que se quieren es catalogado vulgarmente como un escritor.

            La noche, lamentablemente, está a merced de una despreciable calaña como tal que muchos mejor omiten abordarla, y hacen bien. No sea que se les pegue la lepra verbal, que abran el pico nada más para decir sandeces y luego insultarse porque uno, el pedestre que es inculto e ignorante, tenga a mal ser inferior y criticarlos con malicia, pero ellos entienden que no todos pueden estar a su nivel, sólo que preferirían no tener que tratar con esos que necesitan ser educados por su gracia, ser recomendados para leer a Cortázar o Gabo (sí, Gabo, porque se creen compadres de los muertos que asesinaron al spleen latinoamericano) y Vargas Llosa o Revueltas cuando se sienten políticos; o escuchar a Silvio y Sabina, a Chavela aunque no le sepan más que Bésame mucho, a Bunbury cuando quieren parecer rudos, a Lafourcade y Laferte cuando quieren verse en onda con lo nuevo sin trasfondo. Son los que piden las de José Alfredo pero nada más balbucean de ebrios.

            Por supuesto, no se queda ahí. Esos que escriben sobre la noche van a las inauguraciones de museos y galerías  a promocionarse sin recato, a descaradamente beber gratis de a salud de eso que no entienden pero que le atribuyen descripciones igual de pomposas como las que hacen de las estrellas cuando se les hace la pregunta obligada ¿qué te pareció? Entonces su arsenal retórico se vuelca sobre los sustantivos pincelada, trazo, pieza, performance, etc., etc. También suelen hablar de cine, teatro y danza sin entender más allá que son temas con los que pueden ligar a morras más guapas que las que conocen en su círculo primario, pensando que les basta, de nuevo, aplicar el cambio de sustantivo.

            Como sea, no todo está arruinado. Si bien abundan esas dañinas mentalidades tan estrechas que se autoproclaman tan abiertas, son necesarias para ver qué no hay que ser, qué no hay que hacer. Son ejemplos de distinción acrítica y de gusto colectivo del absurdo. Son síntoma de una cultura que necesita replantearse la manera en que se integra. Son puntos de tolerancia a trabajar, porque quizá los que alegan clichés sobre la noche están aquí para efectuar contrapeso y que los demás tengan material del cual quieran distanciarse, material del cual distinguirse y mejorar o al menos no ser como esos. No sé. Quizá.

Foto: Flickr.com/poisson lucas

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s