México en el horizonte de la técnica: ¿Para qué una filosofía y Filosofía para Niños?

Por: Rosalinda Pérez Meléndez

Estamos situados ante un contexto caracterizado fuertemente hacia la economía.  La educación mexicana se ha encaminado por este rumbo también, desde  sus  inicios se ha considerado un factor importante para el cambio social y su beneficio. Sin embargo, actualmente se ha incrementado una considerable desvalorización del ser humano y del “otro”, dando como resultado una diversidad de violencia que desafortunadamente ha impactado en el ámbito infantil. El problema está puesto sobre la mesa, donde la misma política ha impuesto diversas soluciones como: incremento del poder judicial, reformas educativas y poder al ejército, entre otros. Estas condiciones están generando una resistencia de todas sus partes, donde el terrorismo por lo menos en la República Mexicana como ya hemos mencionado, va en aumento.

El siguiente apartado consistirá precisamente en proponer una solución, resaltando la importancia de disciplinas como la filosofía, la cual, irónicamente, es relegada en nuestro contexto donde la técnica ha invadido al ser humano.

El ser humano, sin duda en todos los tiempos y en todos los aspectos piensa, pero lo que aquí queremos resaltar es: en qué piensa o, qué se piensa. ¿Con respecto a la filosofía, para qué plantearse actualmente la necesidad de pensarse así mismo en un contexto donde la técnica y la economía parece que resuelven y facilitan la vida misma? ¿Podría, entonces, sernos útil la filosofía?

Gran parte de las sociedades -también consideramos- han perdido de vista “otro” de los tantos sentidos imprescindibles del ser humano, es decir, no solo pertenecemos al mundo técnico, aunque sin duda nos beneficia y disfrutamos, por supuesto, pero el pensarse a sí mismo es de nosotros. ¿Cuántos de nosotros nos estremecemos al pensar en la muerte, en la alegría o recobijo que nos produce una buena sinfonía o la naturaleza?

Este punto lo encontramos en los terrenos filosóficos, aunque no exclusivo de ellos, es un tópico tratado de igual forma en la religión o la ciencia. Empero, es precisamente la filosofía la que se le ha considerado aburrida, incomprensible, obsoleta y de la élite académica. Ésta percepción surge con más fuerza a finales de los años 90s en Europa, donde se desarrollaron una serie de reformas educativas que hasta la fecha continúan inevitablemente. Podemos decir que el punto de arranque se efectuó con el Plan Bolonia[1], donde se mostró un interés hacia la libre movilidad de estudiantes de un país a otro, sin ningún problema de validación y acreditación, es decir, una educación global igualitaria, modificándose toda la estructura educativa, o al menos eso vienen realizando. A la par tenemos el Proyecto Tuning[2], que también apoya la idea del conjunto educativo, ponerlas a tono donde la diversidad sea cosa del pasado, donde conceptos como calidad, la competitividad, educación y empresas son imprescindibles. Es imprescindible realizar cuestionamientos críticos, ya que no todos llegan a los centros universitarios, y en esas condiciones es aún más complicado, el presupuesto cada vez se reduce más, así como el número de ingreso de alumnos. ¿Qué resulta de esto entonces? Mayor discriminación.

Foto: Flickr.com/ Ainhoa Peralta Rubio

La educación mexicana, por lo tanto, ha presentado “diversas reformas”, desafortunadamente por querer alcanzar la gran carrera y llegar a ser países desarrollados, se forma y se amoldan aspectos que no nos benefician, esto debido a esa miopía neoliberal, donde los organismos internacionales juegan un rol de poder dominante. Ha estas alturas no nos resulta desconocido escuchar sobre las pruebas PISA, otro punto de apoyo para el estado de competitividad vestido de análisis de rendimiento estudiantil mundialmente, así como la calidad. Con lo ya mencionado ahora tendrá sentido nuestra pregunta anteriormente planteada. ¿De qué nos serviría la filosofía entonces?

Es útil en cuestión de mantenernos despiertos ante nuestro ser en este mundo (casi nada) y de no dejar de preguntarnos, reflexionar y dar solución a nuestro acontecer. Filosofía Para Niños de Matthew Lipman nos muestra precisamente ese despertar ante el ser, así como la posibilidad de la filosofía y su comprensión pero en los niños, aspecto que muchas interrogativas ha suscitado por parte de filósofos, pedagogos, educadores, padres de familia y autoridades, pero con un entramado bien estructurado que a los chicos les agrada.

Lipman fue un estadounidense considerado filósofo, pedagogo y educador, interesado en la educación y el desarrollo intelectual, crítico y constructivo. Siendo profesor universitario en los años 70s se dio cuenta de la falta de congruencia, fundamentación de diálogos, posturas críticas para el análisis y reflexión autónoma de los estudiantes, a pesar de haber transitado por varios años en las aulas educativas. En concreto, este proyecto educativo se expandió en diversos países, llegando a México en el año de 1979 por Albert Thompson, se ha venido trabajando en las aulas de chicos, desde preescolar hasta bachiller, desafortunadamente como taller o cursos en las escuelas privadas. Junto con las Comunidades de Investigación vienen dando una interesante modificación a la educación tradicional, aprender a pensar es su lema principal, donde el diálogo efectuado dentro de las Comunidades de Filosofía para Niños (FPN), motivan, desarrollan y fundamentan el diálogo, un diálogo filosófico en un ambiente de respeto, libertad y tolerancia, donde el docente es ya una persona que no tiene que saber todo, o ser la figura de autoridad, por ello es importante que este sea un filósofo, aunque aún es sensible este punto, ya que como venimos mencionando la filosofía ha sido relegada, por lo que pocos estudiantes eligen esta disciplina debido a la falta de expectativas laborales por ejemplo, con esta iniciativa se espera también el incremento de los filósofos y filosofas. E incluso las comunidades de Investigación han sido utilizadas fuera de las aulas e insertada para usos terapéuticos: niños en situación de calle, problemas de drogadicción o, incluso, en las comunidades indígenas, como en Oaxaca. Es  un modo de reforzamiento y conocimiento de su cultura, punto importante también a profundizar, ya que se ha ido innovando y descubriendo.

En FPN no se le imparte la historia de la filosofía como encontramos en las licenciaturas universitarias, sino se pretende enseñar a reflexionar sobre los grandes objetivos que la filosofía, a través de la historia, tiene como tarea. Es decir, sobre la amistad, los valores, la violencia, la igualdad, la injusticia, el amor, el conocimiento, la libertad, el arte, la muerte o el bien, entre otros, plasmado en novelas donde los protagonistas (niños) abarcan estos aspectos. Por lo tanto, podemos ver una interesante modificación a la misma filosofía que aún dentro del gremio académico se veía impenetrable. La naturaleza del mundo, la experimentación, la complejidad del ser, la filosofía del lenguaje como la pragmática, o la lógica, la ética, estética, la fenomenología, entre otros aspectos propios de la filosofía se hacen naturales ante los niños con FPN y su Comunidad de Investigación.

Pensar, entonces tiene otro sentido en la filosofía y que mejor desde la edad mas temprana donde se sientan las bases en todos los ámbitos del ser que perduraran toda la vida, por eso, Consideramos importante darte cabida e importancia a disciplinas como la filosofía y proyectos innovadores como FPN donde no se pierde de vista una valoración del ser humano y del “otro” urgente en nuestra época.

Bibliografía.

Accorinti, Stella. Trabajando en el aula. La práctica de la Filosofía para Niños.  Manantial, CIFIN. Argentina, 2000.

Lipman, Matthew, Ann Margaret Sharp, Frederick S. Oscanyan., La filosofía en el aula, Ediciones de la Torre, Madrid, 1998.

[1] Véase Roitman Rosenmann, Marcos. (2009). “La respuesta Universitaria al Plan Bolonia”. En La Jornada, 29 de marzo. México. Disponible en http://www.jornada.unam.mx/2009/03/29/index.php?section=opinion&article=026a1mun

[2] González , Julia,  Robert Wagenaar y Pablo Beneitone. (2004). “Tuning-America Latina: un proyecto de las universidades”. En Revista de Educación Iberoamericana, OEI. Num. 35, mayo-agosto 2004. Pp. 151-164.

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