Beowulf, el héroe que vino del norte

Por Roger Vilar

Hace muchos años que el nombre Beowulf retumba en mis oídos. Es uno de mis héroes favoritos. Beowulf es una palabra que trae a la mente actos valerosos, batallas, y la densa niebla de los países nórdicos. Es también una palabra que le ha dado mucho trabajo a los especialistas en antiguas lenguas germánicas.

Se han propuesto muchos significados para el nombre Beowulf. Algunos creen que se trata de Böðvarr Bjarki, un héroe de viejas leyendas noruegas. Según el cronista Saxo Grammaticus (1208 D.C.), Böðvarr Bjarki,  mató a un oso, y de ahí le viene el nombre. Entonces Beowulf vendría a significar “Oso”. Sin embargo, un autor anónimo de tiempos antiguos cuenta en Hrólfs Saga Kraka Og Bjarkarímur, que dicho héroe mató a un dragón. También se dice en el mismo texto que el protohéroe, la figura antigua que dio origen al protagonista del primer monumento de la literatura británica, mató a otros monstruos. Un estudioso ha sugerido que el nombre de Beowulf se derivó de un error de traducción de Böðvarr donde varr se interpretó como vargr, que significa «lobo».

Henry Sweet, filólogo y lingüista especializado en lenguas germánicas, propone que el nombre Beowulf significa literalmente en inglés antiguo «abeja de lobo» (bee + wolf) y que se trata de la palabra en lenguaje kenning para oso. O sea, que Beowulf podría significar tanto lobo como oso. Todavía los lingüistas no se ponen de acuerdo, pero lo que sí es totalmente palpable es que Beowulf fue un nombre para un hombre muy valiente y poderoso.

¿Y bien, cuándo se escribió y de qué trata el poema Beowulf?

El manuscrito, unos pergaminos amarillentos y roídos por el tiempo, estaba en el  Siglo XVI en la biblioteca del erudito Lawrence Nowell.  Es por eso que llaman a este antiguo volumen Códice Nowell. Kevin Kiernan, de la Universidad de Kentucky, asegura que Nowell compró el Beowulf probablemente en 1563, a Sir William Cecil, primer barón de Burghley. Después estuvo silencioso y olvidado, por muchos años en la Biblioteca Cotton, donde sufrió daños irreparables como consecuencia de un incendio en 1731.

En la actualidad Kiernan ha emprendido el proyecto de digitalización y preservación del poema, conocido como Electronic Beowulf Project (Proyecto Beowulf electrónico). Se han utilizado avanzadas técnicas con fibra óptica que han revelado algunos de los símbolos perdidos a lo largo de los años. Procedimientos similares se usaron en la restauración y el análisis del Cantar de Mio Cid.

El poema Beowulf se conoce gracias a un único manuscrito, cuya fecha estimada ronda el año 1000 D. C. Kiernan ha afirmado que este manuscrito es una copia hecha por el mismísimo autor del poema.

El manuscrito de Beowulf o Códice Nowell se menciona nuevamente en 1700 en la correspondencia que sostuvo George Hickes, asistente de Wanley, y su jefe. Habían pasado 137 años desde que Nowell lo compró a Sir William Cecil. El héroe durmió todo ese tiempo en el silencio de la Biblioteca Cotton. Desde entonces empezó a ser más conocido y muchos eruditos se interesaron en él.

El recuento sería incompleto, muy incompleto, si no se mencionan los estudios que del manuscrito Beowulf, hizo el gran escritor y lingüista británico J.R.R. Tolkien. En su conferencia “Beowulf: los monstruos y los críticos”, dictada en 1936, Tolkien ataca a los críticos literarios que obvian los elementos fantásticos del poema (como Grendel y el Dragón) para darle al Beowulf sólo el valor de una fuente histórica del pueblo anglosajón. Tolkien argumenta que más que ser simplemente extraños, estos elementos son la clave de la narración y deben ser el foco de su estudio. Haciéndolo, prestó atención a los valores literarios del poema, y aseveró ser estudiado como una obra de arte, y no como un simple documento histórico.

Foto: Flickr.com/ Phil Reed

¿Cuál es la historia que se narra en Beowulf?

La historia ocurre en la isla de Selandia, Dinamarca, donde el espléndido palacio Heorot (El Ciervo) se ve asolado por los sanguinarios ataques nocturnos de un monstruo llamado Grendel. La ferocidad de este ser maligno obligan a la corte del rey Hrothgar a abandonar la sala del palacio durante las noches. La tragedia continúa por muchos años. Grendel mata sin cesar. Esto llega a oídos de Beowulf, sobrino del rey de Gëatlantt (o Götaland, Gotlandia o Gotland o Gautlandia, parte de Escania, en la Suecia meridional).

Beowulf ofrece ayuda al Rey Hrothgar. El héroe se queda a dormir en el lugar donde Grendel acostumbra a hacer sus fechorías. Grendel regresa esa misma noche a Heorot y devora a un guerrero. Beowulf despierta, enfrenta a Grendel, y le arranca un brazo de cuajo. La bestia moribunda huye a su guarida, donde morirá en medio de tinieblas eternas.

Beowulf también tendrá que combatir a la madre de Grendel, un monstruo aún más horroroso que su hijo. El héroe encuentra a esta bestia tras nadar casi un día en las profundidades de un lago atestado de criaturas sobrenaturales. Beowulf y la ogresa combaten en un recinto submarino iluminado por un fuego inexplicable. Ella casi lo mata, pero aquí interviene un elemento que se repite en varias historias británicas y nórdicas en general, la aparición de una espada mágica. Cuando está a punto de ser derrotado, el héroe halla una gigantesca espada con la que decapita a la madre de Grendel.

Pasa el tiempo y Beowulf se convierte en rey, al suceder en el trono a su tío Hygelac. Pero el final de una vida llena de aventuras no podía ser pacífico. Beowulf no morirá en su cama. Un dragón al que le han robado parte del oro que custodiaba en una cueva, comienza a asolar el reino a modo de venganza. Beowulf, aunque ya es un anciano, sale al encuentro de la bestia acompañado tan sólo de su sobrino Wiglaf. Después de una sangrienta batalla, ambos logran matar al dragón. Beowulf, gravemente herido, le dice a su sobrino que tome el tesoro del dragón y lo use para reconstruir el reino. Luego pasa su anillo de oro a Wiglaf, lo nombra su sucesor, y muere.

El territorio británico a partir del Siglo V empieza a ser invadido y colonizado por tribus procedente de Escandinavia. Ellos son los que llevan la leyenda de Beowulf al territorio del actual Reino Unido, donde un bardo anónimo transcribió el poema al inglés antiguo. Así nace el primer monumento conocido de la literatura británica.

El escritor argentino Jorge Luis Borges se refirió a estos hechos en su obra Antiguas literaturas germánicas: “En el siglo V de la era cristiana, tribus germánicas procedentes de Dinamarca, de las bocas del Elba (según Beda, el historiador) y del sur de Suecia fueron ocupando Inglaterra. Los textos más antiguos insisten en el carácter militar y violento de esta ocupación”. Se considera que la mejor traducción que se ha hecho del “Beowulf” al inglés moderno es la de J.R.R. Tolkien.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s