Antes de hoy es el futuro

Por: Enrique Taboada

Era madrugada y hacía frío, estaba soló, miraba la última copa que quedaba, había bebido lo suficiente para estar ebrio pero también para estar consciente, la nevada llevaba toda la noche, ya no había vino, ni esperanza, ni algo porque vivir, cerró los ojos por un instante que pareció una eternidad y al abrirlos no sabía si estaba alucinado o era parte de la borrachera o por fin el frío había reclamado su cuerpo y su alma estaba por dormir.

 

Era la primavera del 87, cuando dejo de nevar el paisaje se convierte en un paraíso, los árboles abundaban de verde, los animales cantan, la vida late a cada segundo, la sentía como si ahí estuviera, sentía la mano de ella, sabía que esto era un recuerdo, un alucine o simplemente iba a morirse y estaba despidiéndose de la vida que ahora ya no le importaba ni un pepino.

 

-¿Prometes que nunca te iras?

 

-No lo puedo hacer.

 

-¿Porque no?

 

-Porque no sé lo que venga en el futuro, porque nadie sabe lo que va a pasar mañana.

 

-Pero si somos dueños del futuro.

 

-No, jamás podríamos jugar con algo tan preciado.

 

-Pero te amo.

 

-Yo también, más que a mi vida misma.

 

-Solo digo que es una decisión el hecho de quedarte con alguien para siempre. Como los estúpidos pingüinos que eligen pareja para toda la vida.

 

-Pero nosotros no somos pingüinos, olvidas lo que paso el año anterior, recuerdas como a pesar de amarnos tanto tomaste el tren escarlata porque tenías una crisis de identidad y el psicólogo te recomendó ir a la ciudad.

 

-Lo recuerdo, pero tampoco tu me detuviste, ni me amarraste a tus brazos.

 

-No lo hice, amor.

 

-No te marches, vivamos para siempre juntos.

 

-¿Estas segura?

-si

 

-¿Siempre juntos?

 

-Si.

 

La nevada seguía afuera, de entre las gavetas de la vieja cabaña encontró un mezcal recuerdo de allá y su viaje a México, el encuentro según ella con una vieja chamana que daba hongos para curar el alma, estaba solo, colocó el tocadiscos, saco white álbum the beatles, era una joya del quiebre, todos los beatles tocando sus canciones, no hay un orden en el disco pero sin embargo siguen siendo tan beatles, da un trago al mezcal, otra vez cierra los ojos, ve la eterna nieve, sabe que debe poner el clima, sabe que si no enciende fuego morirá en esa cabaña solo.

 

-dijiste para siempre.

 

-Si para siempre.

 

-Sabes lo que nos depara el futuro?

 

-Si que me ames

 

-¿Siempre?

 

No encuentra una respuesta más que la voz de Lenon cantando Sexi Sadie. De nuevo los ojos le pesan, de nuevo siente frío en los pies, quiere morir pero quiere ver como se muere, no hace intento de acomodarse en el sillón, piensa que no sería lo correcto que lo encontraran así, de hecho no sabía si lo iban a encontrar aunque sea tirado.

 

-Al menos la música es buena, la soledad pesa menos cuando hay un buen disco.

 

Ríe, mientras suelta la más grande carcajada, mientras espera no esperar nada, el mezcal es bueno para las penas.

 

Cierra los ojos, afuera sigue nevando, hace frío.

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