SOLE MIO. Renacer en el amor

Por: América Femat Viveros

Sergio Alarcón Beltrán, poeta hidalguense, originario del municipio de Tianguistengo, cuenta con una extenso camino poético. La poesía de Alarcón tiene ese brillo inmortal de todo clásico; lo deja sentir en el propio nombre de su más reciente poemario SOLE MIO. Sucede que ese mismo Sol se percibe y se palpa con todo el dinamismo amoroso de su poesía: sin lugar a duda, un poemario dedicado al precioso y eterno amor. Cito al poeta en el fragmento del poema “CERTEZA NÍTIDA”.

Te elegí diamante, no por tu valor incalculable/en las joyas imperiales o la monarquía, ni por la muchedumbre de quilates en tu cuerpo./Te elegí por la magia en tus pupilas(…) 

Para este poeta hidalguense la poesía se escribe y toma su brillo ante el amor pero sin el intento infructuoso; por el contrario, con la certeza que todo ha de ser rastro y polvo de un principio. Es un andar entre los caminos de un cuerpo embriagado, de entrañables universos donde habitan como soles latientes en su costado izquierdo. Es para Sergio; la poesía y el amor motor de toda ilusión capaz de encender la pirotecnia de la poética; como el poema “UNIVERSO”.

La belleza radica en tus ojos./Allí, donde el universo cita,/la alquimia de tu cuerpo,/La magia y la ebriedad de tus pupilas.

Su poesía esta dotada de música y ritmo; sus versos cabalgan con esa soltura y voluntad del verso libre; además de poseer una voz auténtica que ha desarrollado con el afán del tiempo. Un poeta con trayectoria y que a su vez sabe sorprenderse y sorprendernos en el verso de ventanas abiertas, donde podemos experimentar toda la luz de aquellos espacios luminosos; de pronto resultan, en demasía, reveladores (sobre todo en el ya tan transitado espacio del amor) ¡Qué fortuna para el poeta, reinventar estos lugares!

Se suman; imagino, algunos de los rituales que lo acompañan ante su escritura; es decir, para el poeta Alarcón la música y la danza son expresiones artísticas que disfruta en la contemplación y celebración de los sentidos. También, percibo en su poemario algunos tintes del retorno arquetípico y caballeresco de Don Juan, afilando la pluma con versos que lleguen al corazón de su amada.

Sus versos de musicalidad libre, galopan entre los jardines de un lugar llamado hogar y juventud, donde se puede contemplar la naturaleza en su más alto esplendor, donde la tradición y el cortejo serán siempre herramientas ejemplares, cito al poeta:

VIBRACIÓN

Tu voz,/sonoro /cuenco, /vibración/en mi piel.

El canto que se percibe por la amada satura de esplendor los espacios cotidianos donde se aman, dejando al lector asomarse por esas galerías de imágenes  que el poeta evoca.  SOLE MIO es una expresión de amor que nace de la necesidad de cantar a los cuatro vientos lo que el lenguaje común no canta, es por así decirlo un cantar en lo absoluto, frente a esa lámpara de colores que es la vida, donde el amor es revelado y tiene solamente un verdadero rostro.  Cito un fragmento de SOLE MIO.

 

SOLE  MIO

Dónde va tu luz,/ Por cuáles órbitas/Se complace tu presencia/Mientras aquí/la oscuridad/amputa la certeza/ de la sangre(…)

¿Y cual es esa certeza de la sangre de la que nos habla el poeta?

Será el río que circunda en el cuerpo, ese torrente de vida que nos hace navegar en aguas insondables para experimentar luz y sombra; será la certeza de sentirse vivo y embriagado de la vida, de la rosa náutica en su expresión más sublime; puede levantarnos en todas direcciones, invocando las fuerzas de la naturaleza y la belleza misma.

LLUVIA

Llueves, y mi corazón mojado/huele a ti.

 

En este poemario el poeta “Sergio Alarcón” se descubre como un niño explorador, nos enseña la importancia de renacer en el apasionamiento, en la certeza, y la “CONFESIÓN”, título del poema que a continuación cito.

Lo saben los ojos que mañana pasearán/ por  esta plaza y perciban,/ nuestra fragancia  tatuada en la voz de las campanas.  

 

De igual manera en “ESTACIONES DE LUZ”, el poeta nos permitirá pasear por aquellas fotografías de su corazón, haciéndonos coincidir con el recuerdo del primer amor.

Te recuerdo abrazada por la niebla , sobre el corredor de casas con techos de teja

De dos aguas, caminando esplendorosa, rumbo al colegio, sentada en el mismo pupitre donde yo también estuve, ausente delirante(…) te veo encestando de tres puntos donde yo fallé mis tiros…

 

Qué poder y magia tienen los poetas para llevarnos de la mano por aquellos lugares donde todos paseamos y habitamos alguna vez; quizás ahora, menos contemplados por nuestros pensamientos. El poemario SOLE MIO representa toda esa magia, ese versar con la palabra y la lengua para acercarnos a esos pasadizos secretos de la memoria, para llevarnos de la mano con la unidad; por eso y todo lo anterior, aplaudo el nacimiento de este poemario SOLE MIO que hace un sustancioso y glorioso homenaje al amor. Por cierto, el poemario SOLE MÍO fue editado por Letras de Barro, editorial fundada y dirigida por la poeta Sandra Galina Fabela Poblano y a quien le deseamos mucho éxito en esta colección que alberga cerca de 25 poetas de la república mexicana.

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Foto de portada: Thought Catalog en Pixabay

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