Términos infinitamente pequeños en la teoría del ser

El ser conduce al individuo. Sólo hay composiciones de individualidad. A todo individuo lo componen una infinidad de partes. Una infinidad de cuerpos simples componen todo cuerpo. Esos cuerpos son definidos e infinitos.

La fórmula de lo definido es: “Por lejos que vayan podrán detenerse”. Y la fórmula de lo infinito es: “Hay un momento en el que no deben detenerse”. El punto de vista del infinito se ha perdido por razones científicas. En el infinito sólo están los últimos términos que hay.

La acción está en la actualidad, es lo infinito. Lo finito es definido, pero actual: nosotros siempre podemos ir más cerca. Los últimos términos son simples cuerpos, son divisiones que no pueden terminar. Se trata de términos infinitamente pequeños.

Los átomos no son últimos términos. No tiene sentido hablar en términos infinitamente pequeños uno por uno. Sólo pueden ir en infinitas colecciones. Hay términos infinitamente pequeños en infinitas colecciones. Los simples cuerpos existen colectivamente. Las distribuciones no existen una por una.

Sólo podemos hablar de simples cuerpos infinitamente conjuntos. De modo que un ser no es un simple cuerpo. Un individuo, por menor que sea posee una infinidad de simples cuerpos. Un ser posee términos infinitamente pequeños en una infinita colección.

Una colección infinita de simples cuerpos corresponde a cada ser. Cada ser está integrado de una infinidad de simples cuerpos. Los infinitos conjuntos entran en términos infinitamente pequeños.1

Los simples cuerpos sólo tienen relaciones estrictamente de exterioridad. Pura materia en modalidad de exterioridad. Ello quiere decir que los simples cuerpos se relacionan entre sí, no poseen interioridad.2

En la medida en que un conjunto infinito de partes efectúa una cierta relación nos pertenece, (o no). Las partes nos pertenecen bajo una cierta relación. Siempre al grado que si las partes que nos componen toman otro rumbo ya no nos pertenecen, pertenecen a otro, a otra individualidad, a otro individuo y a otro ser.

Una individualidad finita pertenece a otro infinito conjunto bajo una cierta relación de reposo y movimiento. La relación no es igual a la suma. Lo que define al ser es una cierta relación de reposo y de movimiento. Bajo dicha relación le pertenecen una infinidad de partes infinitamente pequeñas.

Referencias Bibliográficas

Deleuze, Gilles, Spinoza: Filosofía Práctica, Tusquets- Buenos Aires, 2004.

—- Spinoza y el problema de la expresión, Muchnik, Barcelona, 1996.

Spinoza, B., Ética demostrada según el orden geométrico, TECNOS- Madrid, 2014.

—- Tratado de la reforma del entendimiento. Principios de filosofía de Descartes. Pensamientos metafísicos, Alianza- Madrid, 2014.

1 Al principio hay que intentar decir lo que no es para luego decir lo que está.

2 Los simples cuerpos tienen que ver más con el espacio que con el tiempo, no sólo porque se relacionan entre sí, sino porque no tienen interioridad.

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