Homenaje a los caracteres del tiempo

Por: Melchisedech Daniel Angulo Torres 

Leemos el futuro en las palabras que por sí mismas profetizan. Todo lo que ha sido grande y válido en la humanidad entra y sale por ella; la salud que se nos propone no basta. Captamos la verdad eterna solo cuando el sentido como acontecimiento es inscrito en el cuerpo. Cuando se muere, primero hay que acompañarse a uno mismo para sobrevivir.

El contra- efecto no es nada cuando opera solo, en su pretensión de valer por algo que hubiera podido pasar. Pero la mimesis en lo que efectivamente sucede, pliega el efecto, sobrevuela el plano de la superficie sin parar en el rechinido de cada extensión y a nosotros mismos nos hace llegar más lejos de lo que creíamos que podríamos llegar.

El sentido se aprisiona en su efecto, el contra- efecto lo libera. No renunciamos a la esperanza de que las revelaciones nos puedan ser recuperadas y revividas por sí mismas en la superficie del mundo, independientemente de las creencias o del estado mental, en tanto los dispositivos de control social que alienan se hacen parte de los hábitos en la vida de los revolucionarios.

La búsqueda de la gran Salud, tiene que ver con nuestro propio modo de practicar la piedad: pensemos que donde todo es química, lo que sea puede alcanzarse por otros medios. Solo existe el tiempo en el presente. Ya no pasado, presente y futuro sino solo el tiempo que llena el presente. El antes y el después son dos dimensiones relativas al tiempo en el presente.

O sea que lo que sucedió y lo que va a pasar referente a un determinado instante- presente, es un elemento que integra un presente más abundante, de mayor duración y más extendido. Pasado y futuro siempre son absorbidos por un presente más abundante. Los presentes mismos son relativos unos de otros y ello implica que pasado y futuro son relativos respecto al presente.

Lo que para nosotros es futuro o pasado Dios lo vive como presente, no en presentes más limitados como nosotros. Nos plegamos en presentes relativos, encajamos, con Dios como perímetro de nuestro círculo, como nuestra envoltura en el exterior. El futuro y el pasado se van a ver complicados y comprenden la divinidad que implica nuestro instante- presente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s