Sobre el concepto de salud desde la filosofía de la diferencia.

Por: Por: Melchisedech Daniel Angulo Torres

Haría falta un estudio comparativo acerca de la mortalidad infantil en la época clásica y en la contemporaneidad. Si a los adultocráticos no les importa la “salúd” infantil, mucho menos van a tener una noción de ello los niños. Si se puede decir que hubo una preocupación hace dos siglos, digamos que no se pasó a una ocupación en dicho problema. La historia de la literatura clínica no ha metamorfoseado en historia de los problemas clínicos.

La mayoría de los elementos químicos que integran el cuerpo humano se relacionan directamente con el agua. Según la teoría de la disociación electrolítica basta agregar alguna sal para que se mueva la energía que hace posible aquello a lo que podríamos llamar estática. Ahora bien, si reducimos la multiplicidad a un binarismo seguramente se llenarían dichos cuerpos muy fácilmente. La diversidad de la materia representada por la incertidumbre tiene muchas exigencias que no necesariamente tienen que ver con lo lleno tanto como con el desbordamiento.

El punto de vista genera el centro y el centro a veces supone el punto de vista, si trazamos una línea y como centro ubicamos a la salud es por que en la medida en que ésta no se deje vencer por el estado de “enfermedad” se mantendrá todo aquello relacionado con la vida. Freud no sirve para la vida, Nietzsche sí sirve para la  vida. En otros términos, nadie muere, sino que sólo hay asesinos. Ya sea en la época clásica como en la contemporaneidad, en la Filosofía y en la ciencia política, en los nacionalismos y en las religiones habidas y por haber.

Aún no llegamos a la etapa de la relatividad en cuanto a la subjetividad de las diferencias y sin mencionar la diferencia de las subjetividades; la primera parte del proceso de entendimiento que ocurre en la mente, no es una determinación del cuerpo, más aún puede ser la serie de impresiones e imágenes que hacen posibles nuestras ideas (condiciones de posibilidad de la experiencia  [Kant]) y que nos hacen llegar a entender.

Las modalidades de entender el concepto de salud en los niños es todo lo contrario, acá ya hablamos de condiciones de posibilidad de la experiencia real (Deleuze), los niños entienden el devenir como cualquier devenir- otro, es decir mediante juegos, el alma en el cuerpo es lo que la anima, así como la seriedad del niño que deviene médico o aquel que es un devenir- música. MD

Referencias bibliográficas: Foucault, M., El nacimiento de la clínica, México, 2015.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s